Me ha derribado una canción. Me ha pasado otras veces, no me pilla de nuevas.
¿Me dejo llevar? ¿Hago como que no lo siento? Las perspectivas no son buenas. Parezco viejo, cansado y viejo.
Mi soledad se siente atraída por algunas personas. Me despido de Madrid y pienso por primera vez en mi vida que tengo que irme lejos. A la mierda y empezar otra vez a aprender. ¿Me interesa el mundo? ¿Miro para fuera o para dentro? ¿Quedan fuerzas? Siempre habrá canciones. Si una me golpea así y hay millones, el problema deja de ser temporal. Me preocupan muchas cosas. Otras me importan un carajo. Avanzo despacio, los mejores días.
Me invade la melodía otra vez, seguirá allí hasta que me vaya. Ya no sé si tengo tan claro que saldré de aquí.
Novelas, ese es el objetivo. Moralejas, retratos, profundidad. Exploración de lo humano, de la selva oscura de mi alma.
“Como una apisonadora, arrasas con todo lo que ves.”
No hay comentarios:
Publicar un comentario